24 horas viajando, salimos a las 5 de la mañana de Santa Marta, por despistada pensé que el vuelo de Cartagena salía una hora más tarde y no era así, estábamos re justos de tiempo. Andrés se dio cuenta, obvio, y no me dijo nada para que no me enloqueciera, obvio, cuando me dijo, llegando, me morí ... llegamos a Cartagena, al aeropuerto, a tiempo, venía con nosotros un argentino que casi perdía su vuelo y no estaba nervioso, ahí aprendí que los vuelos se atrasan y que no hay que ponerse nervioso, o que los argentinos son unos boludos.
Paréntesis: odio los aeropuertos, me ponen muy nerviosa, me encantan los aviones pero los aeropuertos no. Debo ser una de las pocas con este problema. Entre otros.
Volamos a Bogotá, de ahí Andrés se fue a Medellín, si, feliz y yo volé a Lima. Lima, espera, con ganas de irme y con ganas de volver, San Pablo me esperaba.
Vuelo a San Pablo, llegué como a las 6 o 7 de la mañana, Kari y Gabriel me esperaban.
Ciudad enorme, enorme, enorme.
Sólo recuerdo que ese día caminamos mucho, me dormía caminando y entramos a una cafetería-librería espectacular. Recuerdo los cafés de San Pablo, iría sólo de Café en Café, el ambiente, el movimiento, la avenida Paulista, los precios, y a descansar.
Se vino Río, me fui sola, calor, movimiento, playa, espectacular playa, el Pan de Azúcar y el Cristo Redentor y la foto pa’ mamá. Hostel, extranjeros, playa, desayunaba con dos colombianos que estaban en el mismo lugar, tío y sobrino, viajantes, raros, sólo quería hablar español y volver a escuchar ese acento que tanto me gusta.
Recuerdo los helados, uno de los pocos gustos que me di, repetidamente. Y una de las formas de sacarme el mal humor de haber roto mi minicanon!.
Recuerdo la Barra da Tijuca y su viento.
Volví a San Pablo, lluvia, día feriado y recorrido por la ciudad, filmación para un noticiero, festival en el Centro. Disturbios, policía a garrotazos, violento.
Playa y comenzamos con algo propio, “bueno entonces vamos a hacerlo” me dijo Karina, ideas, motivación, surge el nombre volviendo en el subte: “punto9”, más ideas. Otro barrio, avenida Freire donde todo está la moda, uno de los últimos helados, más ideas para punto9 que nacía....
Fotos y charlas interminables con mi amiga.
Se acercaba al día 30 del viaje, ya habían sido muchos, hora de volver.
Bronceada, feliz, con ideas, con ganas y con mis viejos esperando en el aeropuerto de Carrasco con 30°C, como siempre…



